XXXVI Jornada Diocesana de Pastoral de la Salud

El pasado sábado 3 de febrero, en la Casa Diocesana de Espiritualidad de Málaga, tuvo lugar la XXXVI Jornada Diocesana de la Pastoral de la Salud.

La Parroquia de la Encarnación de Marbella participó en estas jornadas

En dichas jornadas participaron varios miembros de la Parroquia de la Encarnación, de este numeroso grupo de voluntarios con la vocación de acompañar y llevar la comunión a los enfermos e impedidos y del que pronto cumplirán un año al servicio en la Pastoral de la Salud en nuestra parroquia.

Dar esperanza en la Tristeza

El acto se inició a las 9’30 am con la EUCARISTÍA presidida por el Obispo de Málaga Mons. D. Jesús Catalá; que se refiero en su homilía al lema de la campaña de la Pastoral de la Salud Diocesana en este año “Dar esperanza en la Tristeza”. Campaña que se inicia el próximo 11 de febrero, festividad de la virgen de Lourdes, con la Jornada del Enfermo a nivel mundial y se cierra el 5 de mayo, con la Pascua del Enfermo.

La salud mental

Durante este tiempo, desde la Pastoral de la salud se quiere promover la reflexión sobre un tema que nos parece particularmente urgente, el aumento de las personas que padecen sufrimiento psicológico y emocional.

Los participantes reflexionamos sobre el tema de la salud mental, tan relevante y actual en estos tiempos de post pandemia». Para ello, contamos con la magnífica y brillante charla que nos ofreció el coordinador de cuidados de la UGC de salud mental del Hospital Regional Universitario de Málaga, Juan Antonio García Sánchez quien nos hizo cuestionarnos ¿Estoy sano mentalmente?  

Se da la circunstancia de que España encabeza la lista de países que más ansiolíticos consumen. (Fuente Ministerio de Sanidad)

Esperanza en la Tristeza y la Angustia

El párroco de San Pablo, doctor en Patrística y profesor del Centro Superior de Estudios Teológicos San pablo,  José Manuel Llamas, fue el encargado de darnos la charla sobre:

“ESPERANZA EN LA TRISTEZA Y LA ANGUSTIA” Algunas claves para acompañar en la quiebra de sentido.

Nos enfrentamos a una epidemia nueva, con un peligro, a mi juicio, mayor que el de una enfermedad física: la angustia vital y la quiebra de horizontes y de sentido que nos deja esta sociedad del miedo, la meritocracia, la ideología de la retribución… que hemos creado entre todos. Muchas son las causas, algunas de ellas las hemos podido ver en esta mañana, son sistémicas y generacionales; otras dependen de cada persona y de cada situación.

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